
Siempre me ha gustado ese día, y no sólo porque yo me llame como el santo, siempre he creído que tiene algo especial, es un día laborable pero con una connotación festiva, festiva para el espíritu, pues la gente, aunque siga yendo de un lado para otro con sus quehaceres cotidianos, se envuelve de un paréntesis, regalándose en sus rostros una sonrisa cómplice, como de un acto picaresco-infantil se tratara, con una rosa en la mano, con un libro bajo el brazo, con un buen pensamiento, es, sin duda, la reafirmación de la Primavera, es la sonrisa del espíritu. Siempre he creído en este día, siempre he creído en su luz.
Sant Jordi de 2008, lo voy a recordar siempre, porque ocurrió algo especial, brindo por eso, brindo por la resurrección, la resurrección del espíritu, alguien ha decidido luchar, luchar contra todas esas cosas que cada día nos hacen un poco de daño, que no se ven, pero se sienten, brindo por esa persona, fuerte y tierna a la vez, que ha decidido (aunque ya lo sabía) que el mejor camino se hace siempre siguiendo adelante, el camino se hace cada día con un paso tras otro, siempre andando. Gracias, yo también tomaré nota.
Un velero guapo
Un mercante que da miedo
Cielo y vela
Por circunstancias de la vida, años atrás, navegué a menudo en solitario, este día me di cuenta que NAVEGABA SOLO, que es muy diferente.
Pensando en mis cosas. Pensando ... Pensando ...






Este año he participado en la regata Ophiusa, ha sido estupendo, una buena navegación, algo movidita y con buenos rociones, pero ha estado bien, me hacía falta un poco de movimiento, volver a entablar conversaciones con el mar, pensamientos, decisiones y sueños. He ido de tripulante en el Mai Por, un buen barco, un Sun Fast 36, corre que se las pela, y por supuesto con su buen Patrón/Armador, un tipo estupendo y buen marino, sabe lo que se hace, y su buen hacer lo transmite y yo soy como una “esponja” que absorbe todas las enseñanzas positivas, y eso me hace volver, poco a poco, a recobrar la confianza en mi mismo, que la tengo bastante por los suelos. Además, con el resto de tripulación ha habido buen rollito, nos hemos reído y lo hemos pasado bien ( a pesar de mi carácter un poco serio y a veces borde ). Y por si fuera poco, conseguimos subir a podium, hicimos segundos en nuestra categoría. 

