
Llamo a Toni y me dice que todavía tiene trabajo, quedamos en la Plaça d’Espanya, cojo el bus y mientras me transporta hacia el centro de Palma, no despego la nariz de la ventanilla, será una tontería, pero me siento emocionado, pensar en la regata y con la gente que me encontraré, hace aumentar esa sensación de emoción, lo reconozco, estoy sensible y además necesitaba cambiar de aires.
Mientras espero, me como un bocata en el Café Niza, y miro a través de la ventana a la gente, el tráfico, las prisas... veo a un señor mayor corriendo para cruzar el semáforo, da un traspiés y queda tendido todo él en el suelo, pienso, que malas son las prisas!!! afortunadamente se levanta sin problemas, se sacude la ropa y sigue su camino, deprisa!!! Si es queee ...
Estamos sentados tomando unas cañas en la terraza del Club Náutico de Palma, estoy muy a gusto charlando con Toni, y Albert que hace unos minutos que ha llegado, los conocí hace un par de años en Cabrera, son gente muy sana, todo predice que lo pasaremos bien. Al rato comparte mesa con nosotros Hugo Ramón, navegante de la clase minitransat, me cuenta la aventura que tuvo hace años cuando lo rescataron en helicóptero en un gran temporal, es un buen tipo, joven, algo nerviosillo y loquito por navegar.El resto de personal tiene compromisos, y no podemos vernos hoy, con lo cual decidimos ir a cenar, y seguir charlando mientras le damos buena cuenta a nuestros estómagos.
Son las 12 de la noche, Toni me ha llevado hasta el puerto de Cala Nova, ahí está S’AVENC,su barco, un Bavaria 40, me instalo y Toni vuelve a su casa.
Me quedo solo.Es entonces cuando pienso, que en este momento me gustaría estar en otro barco...
Pero sé que no puedo, No debo... Punto, bona nit, me voy a dormir.


25 de octubre, son las 12:00h, traspasamos la línea de salida, ceñida a rabiar, NE de 20-25 nudos de real, rumbo a la boya de desmarque, vamos pasados de trapo pero aguantamos el tirón. Los “pepinos” se van alejando, pero tenemos a un rival cerca y esta será nuestra regata.
La tripu, Toni, Xisco, Hector, Kiernan(Embat) y un servidor haciendo la fotoEl rival, ya lo intenta ya, pero...
Ya divisamos Cabrera, cuando estamos a sotavento de ella decidimos poner un rizo en la mayor y enrollar un poco de génova, al sacar el morro por el otro lado ya tenemos buen mar, aparente de 27 y rachas de 30 nudos, volvemos a ceñir, pero estamos disfrutando, S’AVENC galopa a tope, todo va bien y nos sentimos seguros.
Embat en la rueda, disfruta con las ceñidas

A las 21:30h cruzamos la llegada, estamos contentos, hemos disfrutado un montón con la navegada y además hemos roto la racha, no somos los últimos!!!
Ya sabes Toni, el listón ya está más alto, jajaja.
Volvemos a Cala Nova, nos espera Albert, que no pudo embarcarse con nosotros porque su “nin” se puso malo por la noche, pero entre todos le contagiamos nuestra alegría. Cenamos todos en el barco, entre risas, cervezas y buen rollo.
Buen rollo, cenita, cervecitas, contentos...
26 octubre, Toni tuvo que meterse en el agua, porque algún “graciosillo” le tiró la noche anterior la pasarela al agua, después de varios intentos, no la encuentra y lo deja, ya dará parte a la marinería.Nos vamos a Palma, Toni me hace de anfitrión y me lleva a recorrer las calles del centro antiguo, nos damos una buena pateada y me va explicando historias de algunos rincones.










Sa Olivera de sa Plaça de Cort El variat
Comemos en el Bar Bosch, un típico de tapas, situado en Sa Plaça de Ses Totugues,
Pedimos un plat variat y unas birras.
Llegan al café Embat y Albert, nos vamos al puerto, hemos quedado con Pepo, bombero de profesión y navegante por afición. Vamos a su barco, tiene un Super Daimio 28, me hace mucha ilusión verlo, porque mi primer barco fue uno igual.
Pero cuando lo veo FLIPOOOOOO!!! un montón, lo ha “tuneao”, los interiores no tienen nada que ver con el original, pero la verdad es que le ha quedado “chachi piruli” jajaja
Nos tomamos unos vinos en el NESHOTHA, que es como se llama el barco de Pepo, y llega la hora de las despedidas.Muchas gracias amigos, sois unos fenómenos, lo he pasado estupendo, me llevo muy buen recuerdo.
Gracias Toni por todo, hasta siempre.















Dejando Port Balis.
Llevamos unas 14 horas de retraso, y la ventana que teníamos de buen tiempo para cruzar el Golfo de León, se ha hecho mas pequeña, tomamos nuevas decisiones y cambiamos rumbo.
Entrando por la bocana de Port Vendres, decidimos pasar la noche, paseamos un rato para estirar las piernas, una ducha, cena en el barco y charla, mañana será otro día.
Partimos de Port Vendres a las 0600 UTC, marcamos rumbo a Port de Frontignan, un amigo de Pere le llama y le comenta que por Marsella están soplando rachas de viento de 44 nudos, el parte dice que en nuestra zona, al mediodia, subirá a F5, F6, nos preparamos para lo que venga y nos ponemos a rumbo.
Efectivamente, el cielo empieza a taparse, y el mar empieza a venir cargadito, sube el viento, y como no podía ser de otra manera, vamos ciñendo, embarcamos agua por la proa, suerte que llevamos capota antirrociones, así navegaremos unas cuantas horas, el barco se comporta perfectamente, pasa la ola sin dar pancotazos, hemos reducido trapo y con paciencia vamos haciendo millas.
Después de algo mas de 4 horas, con el cielo nublado y ciñendo a rabiar, vuelve el astro rey a mostrarnos los colores del día, el azul del mar es fantástico!!! El viento rola un poco y nos abre el ángulo, vamos a un descuartelar.

Aquí estoy yo, disfrutando de esta navegada
Entrando en Port de Frontignam
De proa al Bar-Restaurant del puerto, Je je, ya sabemos donde cenaremos esta noche!!!
Última singladura
En esta última singaldura, nos damos cuenta que llevamos un polizón a bordo, me recuerda al año pasado volviendo de Sicilia, en un Hanse 401, llegamos a contabilizar mas de 12 de estos ¿simpaticos? insectos. Pere se entretiene un rato con él haciéndole varias fostos.








El sol se pone por nuestra popa, y me dice al oido que se va al otro lado del mundo a poner un poco de luz, pero que no me preocupe, que mañana volverá a iluminar el día por aquí.
Entra la noche y seguimos navegando, mientras cenamos en la bañera vamos atentos, es una noche muy tranquila, muy relajada, siento que "mi viaje" llega al final.
A la mañana del día 28, nos acercamos a Capitanía, papeleo, nos asignan otro amarre, debemos salir de puerto y entrar por la otra bocana, lo hacemos, amarramos, ordenamos un poco el barco, bueno, básicamente lo hace Pere, lo de ordenar y limpiar, dentro de unas horas llega su familia y quiere tenerlo todo a punto. Ponemos el toldo, duchita y oler a limpio, que ya toca, llega su familia, su mujer y sus dos hijos, comemos todos juntos en un restaurant del puerto, es agradable, aunque hace mucha calor, yo me siento muy a gusto y contento.